He tenido que dejar pasar unos días para poder volver aquí a contaros lo que ha supuesto para mí hacer este viaje. Poder vivir esta experiencia, estar en estos lugares tan emblemáticos desde el punto de vista de la Historia y el Arte, ha sido un sueño. No es que no me lo esperara, pero sí que ha superado todas mis expectativas. Esta mañana me acordaba de aquella vez, durante el viaje de fin de curso de COU a Italia, cuando un religioso (creo que era jesuita) nos hizo de guía a un grupo de chavales y chavalas de 18 años a las catacumbas de Roma. Yo ya era y sigo siendo una atea irredenta, pero es que me imaginé con tanta fuerza lo que debía de ocurrir allí, que el señor al darse cuenta de que 'algo me pasaba' me cogió la mano y así la tuvo hasta que salimos de la visita. Parece ser que he cambiado poco :) aunque no me ha hecho falta asistencia esta vez, lo que no ha evitado que haya hecho muchas visitas enteras con la boca abierta como una boba.
La foto de arriba puede que sea la primera imagen de este viaje, al margen de la confusión del aeropuerto y el traslado al barco, etc. Ese primer madrugón, recorrer las calles de barrios en las afueras de Luxor donde algunas personas empezaban su día (aún de noche, tras el primer rezo), la pobreza tan evidente, la vida cotidiana de muchos de los habitantes de este enorme país. Después, bajar del autobús en el Valle de los Reyes con las primeras luces del día le daba a todo un tinte de irrealidad. Las explicaciones de nuestro guía, tan pausado, tan ecuánime, tan interesado en la exposición de lo que se sabe con certeza y lo que son teorías sin demostrar... Y por fin, poder entrar en la tumba de Tutankamón y estar en un momento solos dos de mis compañeros del grupo y yo... esto no pensé que pudiera ocurrir, la verdad. Por cierto, menos más que allí las normas son muy laxas en general porque me dí cuenta de que no había comprado la entrada para Tutankamon cuando ya había pasado el torno (veis cómo andaba yo medio boba!!). Sin problemas, me acompañó el guía, me dejaron salir, compré la entrada y volví a entrar. Supongo que en otra época o incluso un poco más tarde, con un enjambre de personas, no habría sido posible, o sí??
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